“El ingrediente básico es mover ese trasero y empezar a actuar. Es tan simple como eso. Muchas personas tienen ideas, pero pocas deciden hacer algo al respecto hoy. No mañana. No la próxima semana. Hoy”
Nolan Bushnell
Una de las partes más importantes del comercio electrónico es la contratación del proveedor logístico que tiene que implementarse en todas aquellas tiendas virtuales que requieran de servicios de mensajería y/o paquetería. A pesar de ser una de las partes necesarias es la parte más débil y obsoleta del comercio electrónico. A los actuales y futuros propietarios de las tiendas virtuales, el sistema logístico establecido supone un freno para el inicio y desarrollo de su modelo de negocio, ya que están sujetos a una negociación con las agencias de transporteinevitable y casi siempre perdida de antemano.
En esta negociación se marca como referencias el número de peticiones a realizar, el volumen de envíos y las limitaciones geográficas. Estas referencias suponen un escaso margen de negociación, y por lo tanto, un problema cuando la tienda virtual comienza de cero o no genera gran número de envío, y conlleva al comercio a ofrecer excesiva rigidez y falta de competitividad en el servicio. Una vez finalizado el proceso de negociación de las tarifas, se procede a la integración de las tarifas enviadas en soporte físico al medio electrónico. Este proceso supone un consumo importante de recursos humanos ya que obliga a la tienda a insertar todo el abanico de tarifas y servicios ofrecidos por la agencia de transporte en su portal y mantenerlas actualizadas constantemente.
Otro aspecto importante que supone un obstáculo en la agilización del comercio electrónico es la comunicación entre la agencia de transporte y el propietario de la tienda virtual. La forma establecida de comunicación actual, vía mail o telefónica normalmente, es arcaica en relación con la tecnología existente, y obliga tanto a la tienda virtual como al servicio de mensajería a utilizar recursos que serían innecesarios si este proceso comunicativo fuese automático mediante servicios de interacción entre el cliente (la tienda virtual) y el servidor (la agencia de transporte).
Al problema comunicacional se suma las estrategias de competencia que llevan a cabo las agencias de transporte en el mercado actual. Estrategias cuyo eje central es una guerra de precios para conseguir y arrebatar clientes, provocando una bajada de la calidad de las entregas. El afectado, el dueño de la tienda electrónica, se somete a ofrecer un servicio precario por culpa de una etapa de la compra-venta situada fuera de su control.










