
Una de las bases y de los objetivos más importantes del sistema educativo actual es estimular la creatividad debido a que está comprobado científicamente que la creatividad es destacadamente importante en áreas como la filosofía, el arte, la política, la psicología y por supuesto, la innovación. Aunque la palabra creatividad y su importancia esté presente constantemente en los medios de comunicación, poco leemos acerca de qué es en sí la creatividad. Un concepto que va mucho más allá de la personalidad, la motivación, la inteligencia y el movimiento humano.
Definición
Para poder expresar y estudiar y acercarse al concepto de creatividad es importante explorar sus definiciones. Para Rebel (2000, p. 88) la creatividad significa desarrollar la fantasía en todos los ámbitos posibles, independientemente de las consideraciones de valor y las normas, y se manifiesta por la tendencia a la experimentación, la inadaptación, la independencia, y por el frecuente cambio o la ocupación simultánea con varias ideas.
Torrance en el año 2000 distinguió tres definiciones distintas para distintos campos de trabajo, una en la que los individuos enfrentan una situación, en donde no se tiene una solución o no se ha aprendido. La otra es una definición artística que tiene que ver con el uso de sensaciones y de cada parte del cuerpo (muy ligada al concepto de ciencias del movimiento humano). Por último, expresa la definición de investigación que tiene relación con el proceso en donde la persona se da cuenta de que existen algunas dificultades o hay una nueva idea y hace varias pruebas hasta que obtiene la respuesta y la comunica.
Características de las personas creativas
Para definir con exactitud que cualidades debe tener la persona creativa Eynseck las bifurca en tres definiciones distintas para problemas distintos. En primer lugar una variable cognitiva donde influye la inteligencia, los conocimientos, las habilidades técnicas y el talento especial. Otra variable a tener en cuenta es la relacionada con las circunstancias ambientales, como los factores políticos, religiosos, culturales, socio-económicos y educacionales. Y por último las connotaciones internas y momentáneas de la personalidad, como la confianza, la motivación y la disconformidad.
Para obtener una visión más introspectiva de la creatividad humana Gardner en 2001 especificó los rasgos de la personalidad de los creativos: Los estudios de personas muy creativas indican que éstas tienden a destacar más por la configuración de su personalidad que por su puro poder intelectual. Cuando ya son capaces de realizar obras que se consideran creativas, difieren de sus compañeros en cuanto a ambición, confianza en sí mismos, pasión por su trabajo, insensibilidad a la crítica y por su deseo de ser creativos, de dejar huella en el mundo.

Al final la esencia está en ser el dueño de nuestro propio arte.